miércoles, 30 de marzo de 2011

¿QUÉ PASÓ EN ESTE PAÍS? (2)


A finales de marzo del año pasado, preparándome para huir al extranjero en busca del amor, la tranquilidad y estabilidad, tuve la ocurrencia de crear este blog, y lo inicié con un pequeño escrito titulado ¿qué pasó en este país? donde describía de manera jocosa mi infructuosa búsqueda de dólares en Venezuela. Anoche, mientras veía el partido amistoso de fútbol entre México y la selección Vino Tinto, y sacando cuentas de nuestras deudas, mi esposa me comentó riéndose: “deberías escribir la segunda parte” justo en el momento en que estaba pensando sobre el anterior; nuestra tele-empatía está funcionando muy bien, a veces de una manera asombrosa.
Es muy poco el tiempo que he estado en los EEUU para poder comparar el nivel de vida que tenían sus habitantes antes del 9-11, de la Guerra en Irak y Afganisthan, con respecto a la actualidad. Pero en general, la gente de mi entorno inmediato recuerda con frases nostálgicas ese momento previo: “vivíamos mejor”, “había bastante trabajo”, “ganaba 1000 $ semanales”, “los negocios prosperaban”, y así por el estilo. Insisto, no soy economista ni experto en el tema, pero de algo estoy seguro: un país que derrocha 100 millones de los verdes en misiles de crucero tomahawks en un solo día, cuando comenzaron los ataques de la coalición contra Libia, y que en su propia capital solo tiene 33 ambulancias, y está pensando en recortar el presupuesto para los servicios de emergencia, no sólo está grave, sino además mal administrado. Hay acusaciones de corrupción muy serias que provienen de la Alcaldía del Distrito, personificadas en un Alcalde que apenas está iniciando su gestión y que, como cualquier alcalde, gobernador o presidente tercermundista, ya está incurso en pagos ilícitos, nepotismo, favoritismo y situaciones similares.
Una de las razones de la recesión, y para mi la más probable, en base a fuentes consultadas, serían los elevados costos de la denominada “guerra contra el terrorismo”. La estimación para el mantenimiento de las misiones militares norteamericanas en las guerras de Irak y Afganistán entre 2007 y 2009 fue de aproximadamente 695.700 millones de dólares. Joseph Stiglitz, ex-vicepresidente del Banco Mundial ha realizado cálculos que contienen, además del gasto militar autorizado, los gastos indirectos por las pérdidas ocasionadas, tanto económicas como humanas, en infraestructura, indemnizaciones por muerte, subvenciones para heridos y enfermos, y eleva el costo de esas guerras a la astronómica cifra de 3 billones de dólares. Robert Pollin, profesor de Economía y co-director del PERI (Political Economy Research Institute) de la Universidad de Massachusetts, afirmaba que “la guerra mata empleos, porque de cada mil millones de dólares invertidos en educación, salud, conservación de energía e infraestura se crean entre 50-100% más de puestos de trabajo que cuando se gasta la misma cantidad de dinero en Irak”. En fin: ya van más de 600 millones de dólares gastados por EEUU en otra guerra extranjera en apenas doce días, ya la gasolina premium va rondando los cuatro dólares por galón, el trabajo sigue escaseando y nuestro presidente justifica la intervención en Libia por “motivos humanitarios y de interés nacional”(???). Ya no valen razones macroeconómicas ni sesudos análisis: toda guerra es costosa y trae consecuencias nefastas, que seguiremos sufriendo en los años venideros…