jueves, 18 de marzo de 2010

¿Qué pasó en este País?

Casi todo listo: pero faltan cuatro días y ya tengo los nervios de punta, todavía me faltan 200 $ y no se consiguen fácil en este país. Quien los tiene, los acapara, como hacen los bodegueros con el azúcar, el café, la harina de maíz y la leche en polvo en tiempos de escasez. Un amigo me dijo ayer: "Cuando le preguntas a alguien en Venezuela si tiene dólares para venderte, a veces se ofenden, como si les preguntaras por drogas o algo así; miran a los lados, por si alguien escucha, te susurran que no o que sí, que fulano a lo mejor tiene o le sobraron unos pocos de un viaje. Hay tanto miedo y paranoia en este país, porque todo lo relacionado con el dólar o con USA es execrable para el gobierno, que hasta preguntar te puede meter en problemas o enemistades". Lamentablemente, tiene razón: he visto a la gente (y me tocó a mí también, hace un año) en los bancos mendigando 500 dólares, con cada vez más trámites, requisitos, carpetas, planillas, para que cuando llegue la fecha de tu viaje, te salgan con que el gobierno no liquidó las divisas. Las tarjetas de crédito ahora tampoco sirven en el exterior, desde hace un año, y pasas penurias y vergüenzas cuando te rechazan las transacciones. En las antiguas y prestigiosas Casas de Cambio ya no se cambia nada: sólo ves largas filas de gente molesta y carilarga con carpetas y planillas, pero a nadie contento porque se va de viaje, o porque recibió unos dólares del familiar que vive en el Norte... ¿Qué pasó en este país desde 1984? No soy economista, ni experto en el tema: la devaluación progresiva de nuestra moneda, a pesar de la tan cacareada "riqueza petrolera", tiene para mi un toque de misterio. Colombia, que estaba muy atrás de nosotros y no produce casi petróleo, que vive una guerra civil desde hace 50 años, ahora tiene una moneda más fuerte que la nuestra, y ya no quieren nuestros bolívares ni en la frontera. Estoy pensando muy seriamente, y no me llamen paranoico, que es un complot contra la clase media, los profesionales y empresarios: un detestable personaje de la televisión oficialista me lo aclaró en un programa reciente, a medianoche, y me lo echó en cara (así lo sentí) cuando dijo, señalándome con un dedo y mesándose la barba ¿Acaso que el pobre necesita dólares? NO!!! los únicos en este país que andan desesperados por ellos son ustedes, Oligarcas y Sifrinos de M...!!! el pobre no viaja al exterior, ni anda negociando mercancía importada; son ustedes los que viven traficando con ellos, así que cálensela!!! Palabras más, palabras menos, me hizo sentir miserable y atrapado: que aún teniendo los recursos, no puedo ir a un Money Exchange ni en mi país, ni en ninguna parte del mundo con mis piches bolívares, ni siquiera comprar cheques de viajero, que tengo que andar escondido y mendigando dólares a los amigos y conocidos, que a lo mejor tendré que comprar prendas de oro de 18 K, y empeñarlas o venderlas en EEUU para tener efectivo; el caso es que me retrocedieron 500 años, y me veo en una playa cambiando collares de oro por espejitos. De verdad, no sé qué pasó en este país...